'Podcasts', la nueva moda en el estilo de vida digital
Los 'podcasts', programas de audio descargables en ordenadores o aparatos portátiles, son la nueva moda en el estilo de vida digital de millones de usuarios, al ofrecer una creciente y popular variedad de aplicaciones.
Políticos, empresarios, profesores y hasta líderes religiosos se suman a diario a la 'podcastmanía', un fenómeno que despegó en el 2004 y cuyas proyecciones de futuro por parte de analistas de la industria en EEUU son bastante alentadoras.
Según cálculos de Yahoo!, cinco millones de personas ya escuchan 'podcasts' en todo el mundo, una cantidad que, de acuerdo con otras empresas del sector, seguirá creciendo como la espuma.
Estimaciones de The Diffusion Group (TDG), una firma consultora dedicada a investigar las aplicaciones de las tecnologías digitales, señalan que más de cinco millones de consumidores se conectarán hacia finales de año en este país a los 'podcasts'.
Y el número de usuarios, añade TDG, podría aumentar a más de 60 millones hacia el año 2010.
Los 'podcasts' son programas de audio sobre todo tipo de asuntos, que se pueden descargar de Internet y se asemejan a los de radio.
En un sentido más estricto, se diferencian de otros tipos de ofertas mediáticas en que requieren de suscripción y del empleo de un software que se encarga de buscar y bajar contenido nuevo de forma periódica y automática.
La etimología de la palabra combina 'broadcasting' (transmisión o radiodifusión) y 'iPod', nombre del reproductor de música de Apple.
Pero el término puede ser inapropiado, ya que ni el 'podcasting' ni el escuchar 'podcasts' requieren de un iPod o un reproductor portátil, y el servicio tampoco implica la radiodifusión.
El 'podcasting' surgió de la necesidad de sacar ventaja al vasto espacio vacante de los 'iPods', por lo que podría considerarse que fue la tecnología del audio portátil la que lo creó en principio, según Marc Freedman, analista de TDG.
Con todo, el experto añade que el 'podcasting' tiene que ver cada vez menos con los reproductores de audio portátiles, y más con el consumo de programación de audio por suscripción en los ordenadores fijos y portátiles, así como en 'palms' y teléfonos móviles.
'En definitiva, el legado del 'podcast' será que añadirá la opción de 'suscripción' a las opciones de distribución de contenido digital ya disponibles', señaló Freedman.
Además de 'rellenar' el espacio vacío del 'iPod', el 'podcast' fue visto por muchos como el canal ideal para distribuir sus propios programas de radio, así como, en algunos casos, para evadir censuras de las autoridades reguladoras de medios.
Muchas emisoras de radio y medios de comunicación de EEUU que buscan distribuir información y noticias adicionales a las de su programación regular se han sumado ya al 'podcasting'.
En el ámbito educativo, escuelas en los estados de Maine, Nebraska y Connecticut utilizan el 'podcast classroom' -o salón de clase portátil-, mientras que la enciclopedia electrónica Wikipedia ofrece algunos artículos en un 'podcast'.
Los dos mayores partidos políticos, demócrata y republicano, así como algunos políticos de EEUU, tienen sus 'podcasts', y los empresarios los usan para organizar agendas de conferencias y reuniones importantes, o para mantenerse comunicados internamente.
Existe incluso el 'godcasting', un servicio a través del que grupos religiosos entablan discusiones o colocan sermones y, al otro lado del espectro, el 'podnography'.
El servicio también se utiliza para guías turísticas -tan solo en www.audible.com hay disponibles unos 50 tours- e incluso la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio) coloca, desde febrero pasado, sus noticias científicas en el formato de audio en su 'podcast', science@nasa.
Todo ello parecen confirmar las palabras de Steve Jobs, presidente ejecutivo del gigante informático Apple, que en su día adelantó que ''Podcasting' es la nueva generación de la radio'.
Terra Actualidad - EFE
Blog de actividades del Profesor Carlos Toledo Verdugo - San Fernando - Sexta Región - Chile
28 de octubre de 2005
26 de octubre de 2005
Podcast: La Radio Más Personal
Podcast: la radio más personal La Nación, Jueves 1 de Septiembre de 2005
Eva Domínguez
Se puede imaginar una tecnología nueva pero no siempre el uso que de ella se hará. Si es fácil, barata y divertida o práctica contará con muchos adeptos a corto y mediano plazo. Los weblogs son un ejemplo reciente en Internet. Otro aún más nuevo son los podcast, la distribución online de archivos de audio en MP3. Internet se hace sonora. El podcast permite poner a disposición de cualquiera un archivo de audio, bien para que se escuche desde la red, con los reproductores instalados en el ordenador, o para que sea descargado a un reproductor portátil MP3. Esto último es posible porque utiliza un formato llamado RSS (Really Simple Sindication) que simplifica la agregación de contenidos.
El podcast permite, por tanto, difundir de manera muy sencilla ficheros de audio. Algunas páginas explican cómo hacerlo y los programas gratuitos que facilitan tanto la grabación del audio (por ejemplo Audacity), su distribución (EasyPodcast) o la descarga y organización de los archivos para ser escuchados (iPodder). Las emisoras de radio han visto a kilómetros los beneficios de esta tecnología para la redifusión de sus programas. El beneficio es mucho mayor para radios locales o alternativas, que pueden superar las limitaciones de espectro de difusión y codearse con las grandes en el universo de Internet.
No obstante, lo más interesante es que al lado de cadenas estatales y radios más pequeñas, se pueden escuchar programas amateurs realizados por una sola persona o varias, a los que el podcast les da la oportunidad única de realizar una grabación y difundirla a todo el mundo. Muchos tratan sobre tecnología e Internet, como por ejemplo Comunicando Podcast, Triunfa en Internet o Punto y Aparte, entre otros. Los más duchos en nuevas tecnologías suelen ser los primeros en sacarles partido.
Sin embargo, entre la incipiente oferta de podcast en español ya hay de todo un poco. Locutor de su propio espacio, sin exigencias de audiencias, presiones publicitarias ni limitación temporal, cada autor convierte el podcast en su canal de expresión particular. Para muchos el podcast es como un diario hablado, igual que el weblog podría ser un diario escrito, pero inmaculado de faltas ortográficas. De las reflexiones de un mexicano que vive en EEUU a las paranoias de un informático. Al igual que en las bitácoras o weblogs, otros podcast son temáticos. Internet permite compartir el conocimiento y la curiosidad por una afición, sea la cocina o la poesía. Añadir sonido puede convertir a alguna de ellas en un servicio especialmente útil. ¿No sería más práctico cocinar escuchando unas instrucciones de un reproductor portátil de MP3 que yendo y viniendo del libro de cocina? Si el sofrito aún no se ha acabado, se le da a la pausa, cuando la cebolla coge color, se vuelve a encend er.
Guisando.org permite hacerlo. Los podcast explican cómo preparar codornices guisadas, calamares con guisantes o arroz con leche. Como en muchos podcast, ofrecen la posibilidad de estar suscrito, de manera que cuando hay uno nuevo éste se añade a la lista del programa que permite organizar los podcast, como iPodder. Si se prefiere el alimento para el alma, existen podcast de poesía, como El Sacbeh o Nacida para ser salvaje. Sus autores se han metido en el complejo entuerto de recitar los versos de otros y salen de él con sobrada dignidad.
En Relatame.com cualquier voluntario puede comenzar un relato o continuar uno existente y ponerle voz. La calidad literaria no acaricia siquiera la selección de los podcast de poesía mencionados, pero es curiosa la transformación que algunos de los escritos sufren sólo con ser leídos debido a las habilidades ventrílocuas de algunos de sus locutores. La pasión literaria llevada al podcast ha llevado incluso a algunos a leer en voz alta una novela entera, como es el caso del autor Sergio Parra y su obra “Las gafas de Platón”. La experimentación de usuarios entregados a una pasión nutre todo tipo de hallazgos sonoros, desde informativos sobre el mundo del cómic, a los relatos de viajes pasando por tertulias sobre arquitectura.
Los usos futuros del podcast son arriesgados de prever. A parte de medios de comunicación, actualmente los particulares conforman el grueso de autores de estas grabaciones, pero su popularidad las extenderán a ámbitos empresariales e institucionales. Podrán seguir el ejemplo del bar El Catre de San Pedro de Alcántara, en Málaga, cuyos dueños no han dudado en colgar los monólogos de humor que organizan regularmente. El fenómeno del podcast no ha hecho más que comenzar. En España es todavía tímido, como se comprueba en el directorio de podcast-es.org, si se compara con las cifras y aplicaciones de otros lugares. Pero crecerá ostensiblemente a medida que se divulgue. Cuenta con dos ventajas respecto de los weblogs: grámatica y ubicuidad. Es decir, no hay que tener miedo de hacer faltas ortográficas (lamentablemente) y las grabaciones se pueden escuchar en cualquier reproductor portátil de MP3. A medida para jóvenes.
La difusión está en marcha. Si hoy no se es nadie en Internet sin un weblog, dentro de poco no habrá identidad digital sin un podcast. Todo el que tenga algo que contar (o no) lo retransmitirá. Si hasta el astronauta Steve Robinson ha grabado un podcast mientras flotaba en el Discovery, ¿podrá alguien resistirse en la tierra? Como dice García Márquez, vivir para contarla. Con podcast.
Eva Domínguez
Se puede imaginar una tecnología nueva pero no siempre el uso que de ella se hará. Si es fácil, barata y divertida o práctica contará con muchos adeptos a corto y mediano plazo. Los weblogs son un ejemplo reciente en Internet. Otro aún más nuevo son los podcast, la distribución online de archivos de audio en MP3. Internet se hace sonora. El podcast permite poner a disposición de cualquiera un archivo de audio, bien para que se escuche desde la red, con los reproductores instalados en el ordenador, o para que sea descargado a un reproductor portátil MP3. Esto último es posible porque utiliza un formato llamado RSS (Really Simple Sindication) que simplifica la agregación de contenidos.
El podcast permite, por tanto, difundir de manera muy sencilla ficheros de audio. Algunas páginas explican cómo hacerlo y los programas gratuitos que facilitan tanto la grabación del audio (por ejemplo Audacity), su distribución (EasyPodcast) o la descarga y organización de los archivos para ser escuchados (iPodder). Las emisoras de radio han visto a kilómetros los beneficios de esta tecnología para la redifusión de sus programas. El beneficio es mucho mayor para radios locales o alternativas, que pueden superar las limitaciones de espectro de difusión y codearse con las grandes en el universo de Internet.
No obstante, lo más interesante es que al lado de cadenas estatales y radios más pequeñas, se pueden escuchar programas amateurs realizados por una sola persona o varias, a los que el podcast les da la oportunidad única de realizar una grabación y difundirla a todo el mundo. Muchos tratan sobre tecnología e Internet, como por ejemplo Comunicando Podcast, Triunfa en Internet o Punto y Aparte, entre otros. Los más duchos en nuevas tecnologías suelen ser los primeros en sacarles partido.
Sin embargo, entre la incipiente oferta de podcast en español ya hay de todo un poco. Locutor de su propio espacio, sin exigencias de audiencias, presiones publicitarias ni limitación temporal, cada autor convierte el podcast en su canal de expresión particular. Para muchos el podcast es como un diario hablado, igual que el weblog podría ser un diario escrito, pero inmaculado de faltas ortográficas. De las reflexiones de un mexicano que vive en EEUU a las paranoias de un informático. Al igual que en las bitácoras o weblogs, otros podcast son temáticos. Internet permite compartir el conocimiento y la curiosidad por una afición, sea la cocina o la poesía. Añadir sonido puede convertir a alguna de ellas en un servicio especialmente útil. ¿No sería más práctico cocinar escuchando unas instrucciones de un reproductor portátil de MP3 que yendo y viniendo del libro de cocina? Si el sofrito aún no se ha acabado, se le da a la pausa, cuando la cebolla coge color, se vuelve a encend er.
Guisando.org permite hacerlo. Los podcast explican cómo preparar codornices guisadas, calamares con guisantes o arroz con leche. Como en muchos podcast, ofrecen la posibilidad de estar suscrito, de manera que cuando hay uno nuevo éste se añade a la lista del programa que permite organizar los podcast, como iPodder. Si se prefiere el alimento para el alma, existen podcast de poesía, como El Sacbeh o Nacida para ser salvaje. Sus autores se han metido en el complejo entuerto de recitar los versos de otros y salen de él con sobrada dignidad.
En Relatame.com cualquier voluntario puede comenzar un relato o continuar uno existente y ponerle voz. La calidad literaria no acaricia siquiera la selección de los podcast de poesía mencionados, pero es curiosa la transformación que algunos de los escritos sufren sólo con ser leídos debido a las habilidades ventrílocuas de algunos de sus locutores. La pasión literaria llevada al podcast ha llevado incluso a algunos a leer en voz alta una novela entera, como es el caso del autor Sergio Parra y su obra “Las gafas de Platón”. La experimentación de usuarios entregados a una pasión nutre todo tipo de hallazgos sonoros, desde informativos sobre el mundo del cómic, a los relatos de viajes pasando por tertulias sobre arquitectura.
Los usos futuros del podcast son arriesgados de prever. A parte de medios de comunicación, actualmente los particulares conforman el grueso de autores de estas grabaciones, pero su popularidad las extenderán a ámbitos empresariales e institucionales. Podrán seguir el ejemplo del bar El Catre de San Pedro de Alcántara, en Málaga, cuyos dueños no han dudado en colgar los monólogos de humor que organizan regularmente. El fenómeno del podcast no ha hecho más que comenzar. En España es todavía tímido, como se comprueba en el directorio de podcast-es.org, si se compara con las cifras y aplicaciones de otros lugares. Pero crecerá ostensiblemente a medida que se divulgue. Cuenta con dos ventajas respecto de los weblogs: grámatica y ubicuidad. Es decir, no hay que tener miedo de hacer faltas ortográficas (lamentablemente) y las grabaciones se pueden escuchar en cualquier reproductor portátil de MP3. A medida para jóvenes.
La difusión está en marcha. Si hoy no se es nadie en Internet sin un weblog, dentro de poco no habrá identidad digital sin un podcast. Todo el que tenga algo que contar (o no) lo retransmitirá. Si hasta el astronauta Steve Robinson ha grabado un podcast mientras flotaba en el Discovery, ¿podrá alguien resistirse en la tierra? Como dice García Márquez, vivir para contarla. Con podcast.
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